En él, se hace mención a este blog manipulando un post titulado “Y llegó el Mesías” en el cual se hace una crítica al video de Juan Ignacio Zoido.
Y crítica, esa es la palabra. Pura crítica a un video demagógico con fines electoralistas. En el post se critica duramente lo que se ve y me sorprendo de que ABC no tenga mejor retórica organizando una búsqueda inquisitoria para dar caza en la red a los blogueros socialistas creando confusión. Un blog no es una página web. Que quede claro. Si leéis bien el Post, cuando se escribe “sentarse en la puerta de tu casa y ver a tu enemigo pasear” se hace referencia al actual portavoz del PP en Sevilla y no al Ayuntamiento de Sevilla. Solo hay que leer más abajo para entenderlo.
Siento mucho que el ABC carezca hoy de noticias y quiera tapar con una cortina no ya de humo si no de plumas sin sentido el caso Gürtel, la boda de la hija del ex Presidente Aznar y tantos casos de corrupción que está saliendo a la luz intentando dividir a un partido votado por el pueblo y con más ideas de renovación y progreso para esta ciudad y este país.
Todos los que hemos seguido los presupuestos generales del estado de 2010 hemos podido comprobar que el señor Rajoy carece de ideas para combatir la crisis y que toda una mujer no mediática y aparentemente frágil sonreía con su previsibilidad y su guión memorizado. Desde arriba hasta abajo se observa como todo un partido de la oposición se desmorona y se agarra a un clavo ardiendo como es a este post para intentar desviar el interés generalizado de todos los españoles en el caso Gürtel.
Lamento mucho que el diario ABC haya caído en el juego del oportunismo y la mediocridad, así mismo considero que en estos momentos de crisis política en la derecha hayan escondido a buenos periodistas donde en sus manos tienen la auténtica verdad obstaculizando en sus páginas lo que sale al mundo por otros diarios que dan por sentado noticias fidedignas y con pruebas fehacientes tales como El caso Gürtel, Mallorca, Valencia y tantas otras que han creado desesperación y crispación a sus máximos dirigentes ante esta palpable realidad.






